Los recubrimientos comestibles son formulados biopoliméricos que utilizan combinaciones de distintos materiales alimentarios con el fin de ofrecer alternativas que contribuyan a mantener la calidad y seguridad de las frutas durante su comercialización, consiguiendo aumentar la vida comercial de las mismas, principalmente durante periodos de frigo conservación.

La aplicación del frío en la conservación de los cítricos puede perseguir distintos fines comerciales: alargar el periodo de comercialización de variedades tardías, poder situar en el mercado frutas en épocas que no se producen, minimizar las pérdidas por deshidratación, ralentizar el crecimiento de patógenos, mantener la calidad durante el transporte a mercados lejanos, servir de pulmón para abastecer a los clientes en momentos en los que las condiciones climatológicas no permiten la recolección, conservar los frutos en periodos de elevado riesgo de helada en el campo, dilatar el abastecimiento a las fábricas de derivados de frutas o en tratamientos de cuarentena para el control de plagas y enfermedades sobre frutos exportados a determinados países que los exigen. Por lo tanto, su aplicación es habitual y muy variada.

El enfriamiento no solo reduce el crecimiento de hongos, sino que, al retrasar la senescencia del fruto, éste mantiene mayor contenido en sustancias antifúngicas (fitoalexinas) con lo que mejora la resistencia fisiológica al ataque microbiano.

Durante la etapa de frigo conservación, se producen mermas superiores al 5% en el peso de la fruta debido a la deshidratación. Por ello, es conveniente mantener en las cámaras una humedad relativa adecuada y usar recubrimientos que eviten la deshidratación, lo que redundará en un beneficio para la central al aumentar el rendimiento de sus partidas.

En los cítricos, la susceptibilidad a bajas temperaturas depende de la especie y variedad, siendo los pomelos y los limones los más sensibles al frio. Además, influyen numerosos factores tanto previos a la cosecha como posteriores a ella, como las condiciones ambientales, los tratamientos durante el cultivo, la condición del árbol y la madurez de la fruta.

Los cambios celulares que se producen a consecuencia del frio se traducen en lesiones como el pardeamiento del albedo, la membranosis, el pitting o el escaldado.

Otro tipo de daños por frío, menos frecuente que los anteriores es la descomposición acuosa, en la que los frutos adquieren aspecto blando y esponjoso como si se hubiesen congelado. La manifestación de estos síntomas puede darse en la propia cámara de conservación después de un cierto tiempo de permanencia en frío. El riesgo de aparición de síntomas es tanto mayor cuanto mayor es el tiempo de permanencia en cámara y menor la temperatura, la manifestación total de los daños se produce cuando la fruta es transferida a temperatura ambiente.

Sin embargo, en algunas ocasiones, los síntomas no se hacen visibles mientras la fruta permanece en cámara fría, manifestándose solamente al transferirlos a temperatura ambiente. Aunque las bajas temperaturas y la susceptibilidad varietal son determinantes en la aparición de daños por frío existen también otros factores. Y este tipo de daños pueden generar pérdidas a los almacenes por reclamaciones en destino o por disminución del rendimiento.

Los recubrimientos comestibles de que dispone Sanifruit en sus productos de tratamiento son SANI-RC (aplicación en Drencher) Y SANI-RC L (aplicación on line). Sus principales características son:

  • Por un lado, evitar los daños por frío durante su frigo conservación proveyendo a los cítricos de una barrera física y química que impide y/o retrasa en muchos casos los daños.
  • Por otro lado, dicha barrera protectora genera una protección frente al intercambio gaseoso con el exterior y por tanto también disminuye las pérdidas de peso por deshidratación del fruto.

 

Dentro del resto de propiedades de este tipo de tratamiento/producto también está la de potenciar el efecto de otros productos que se apliquen en conjunto con el mismo, como los fitosanitarios y aditivos alimentarios conservantes, ayudando a mejorar su persistencia y durabilidad sobre el fruto y por tanto alargando la vida comercial de los cítricos durante el almacenamiento.

  • Estos formulados junto con nuestros tratamientos sin residuos nos permiten realizar conservaciones de corta duración (inferior a 30 días) en el caso de Grupo Navel y de duración intermedia (mayor de 30 días, pero inferior a 60 días) en el caso de Grupo Blancas, siempre y cuando la fruta se haya recolectado en su estado óptimo de madurez.
  • Formulación: el desarrollo de este recubrimiento ha supuesto un reto para la empresa utilizando en su fabricación tecnologías de última generación que nos permiten poner un producto en el mercado con una elevada facilidad de dispersión, y además sin el uso de alcoholes u otros solventes que suponen un mayor riesgo para el aplicador.

 

Fdo.: Erica Biel Martin

Directora de I+D+i de Sanicitrus S.L.

Directora de calidad.

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