SANI RC-L , el refuerzo que estabas esperando .

 

7 de abril de 2020

 

En breve plazo comenzará el final de la campaña, con la conservación de cítricos, normalmente de la variedad “Valencia late”, con el fin de poder suministrar estos cirticos en los próximos meses, en los que ya se ha terminado la cosecha, pero en los que los clientes siguen demandando nuestras apreciadas naranjas.

Para satisfacer estas necesidades de los clientes, se requiere de un buen “saber hacer”, y es que no es tarea fácil realizar conservaciones, especialmente, a largo plazo. Esto lo saben muchos almacenes citrícolas que, al no existir dos campañas iguales, cada año se enfrentan a un nuevo reto. Naranjas, limones, mandarinas y pomelos se conservan en cámaras frigoríficas, durante un periodo de tiempo más o menos largo, para satisfacer las necesidades de los clientes. El gran próximo reto de los almacenes es conservar cítricos recolectados en primavera para ofrecerlos durante el verano, superando además los requisitos de calidad que demanda cada cliente.

Para llegar a realizar una conservación de manera eficaz, además de contar con una fruta sana y bien recolectada, es de vital importancia realizar previamente una limpieza y desinfección de las cámaras que vayan a ser utilizadas para el almacenamiento de la fruta. Esta práctica debe eliminar patógenos, bacterias y virus, evitando infectar a los nuevos cítricos cosechados.

Para este cometido, Sanifruit dispone de dos productos; SANI AEROFRUIT y DYBAC NT2-G, AEROSOL O LIQUIDO.

Hay que tener en cuenta unas buenas prácticas de recolección: evitar recolectar la fruta con humedad, porque la humedad, en general, reblandece el exocarpo del fruto haciéndolo más sensible al ataque de patógenos, pero también a daños mecánicos, heridas, golpes etc. y hay que tener presente que todo lo que suceda en precosecha se observará, para bien o para mal, en el almacén.

El cítrico que llegue al almacén deberá ser tratado inmediatamente para eliminar cualquier hongo o espora, evitar el contagio a otros frutos sanos y cicatrizar cualquier herida presente. Durante el almacenamiento hay que tener en cuenta la estiba de los palets, es fundamental para generar una correcta ventilación y refrigeración de la fruta. También se aconseja no colocar palets debajo de las máquinas de refrigeración, esta práctica impedirá que el agua condensada en éstas se deposite encima de la fruta, generando un lugar propicio para el desarrollo de patógenos, daños en la piel etc. y, por tanto, un destrío a posteriori.

Buenas prácticas para la conservación: la temperatura, la humedad relativa y los gases presentes en la cámara.

  • La temperatura está determinada por la variedad y debemos conocer sus rangos de temperatura y tiempo, existen tablas gráficas para su comprobación.
  • En el momento que se separa el fruto del árbol, las pérdidas de agua son uno de los factores a controlar para obtener unos buenos resultados durante la conservación, por eso la humedad relativa debe mantenerse alrededor del 95%.
  • Los gases presentes en la cámara son: CO2, O2, etileno y sustancias volátiles producidas por la propia fruta.
    • El CO2 hay que intentar mantenerlo en unos niveles controlados, normalmente varía entre 2000 y 2500 ppm. Un exceso de este provocaría cambios organolépticos indeseables para el consumidor; si se detecta un exceso de este gas, inmediatamente, se recomienda ventilar la cámara.
    • Todo fruto recolectado sigue respirando, por tanto, la concentración de O2 en la cámara es necesaria para evitar anaerobiosis. Lógico es que, a menor temperatura dentro del rango óptimo de cada variedad, la respiración se ralentiza alargando la vida útil del cítrico.
    • Es bien sabido que el cítrico es un fruto no-climatérico, es decir, no sigue madurando y, por tanto, no produce etileno. No obstante, la presencia de patógenos sí producen este gas, para ablandar y acceder de manera fácil al interior del fruto, por tanto, este gas también debe ser manejado y controlado de forma habitual.
    • Durante el periodo de senescencia, el fruto tiene que liberar sus semillas que darán lugar a una nueva generación, por lo que comienza a emitir unas sustancias volátiles (limoneno, mireceno, acetaldehído, etanol, etc.) (1) que atraen plagas y hongos capaces de desintegrar y esparcir estas semillas. Estas sustancias generadas por el propio fruto también ayudan a la proliferación de hongos en las cámaras, por lo que se debe tener en cuenta durante largos periodos de conservación.

Para un buen tratamiento de esta fruta que se va a conservar, Sanifruit recomienda SANI DC+SANI DC PLUS,tratamiento para aplicación junto con la cera, al que añadiremos SANI RC, como recubrimiento adicional, que va a ayudar grandemente a minimizar los daños por frio y la perdida de peso, así como a mantener las condiciones organolépticas de la fruta.

El producto SANI RC es fruto de la dedicación de nuestro departamento de I+D+i, y se aplica en cítricos, pero también en otras muchas frutas.

Se trata de un recubrimiento comestible que actúa como una película que permite el intercambio de gases, pero no la perdida de humedad en la fruta. Al mismo tiempo protege de contagios y ayuda a fijar el producto fungicida utilizado en el eventual tratamiento, ello siempre con productos naturales, como no podía ser de otra manera. Lo anterior se traduce en numerosas ventajas, siendo quizás las mas importantes las de evitar las perdidas de peso y los daños por frio. En ensayos realizados en nuestros laboratorios, así como en las instalaciones de algunos de nuestros clientes, se han obtenido valores muy significativos en cuanto a estas.

RESULTADOS DE ENSAYOS SOBRE PERDIDA DE PESO Y DAÑOS POR FRIO EN CONSERVACION.

En cuanto a perdida de peso, el tratamiento SANI RC frente al tratamiento con fungicida habitual de los clientes, los resultados a 60 días desde el tratamiento arrojaron valores del 6,11% de perdida de peso con cera mas el fungicida habitual, frente a 4,49% del tratamiento con cera mas SANI RC, lo que supone 1,62 puntos porcentuales menos en el peso total y alrededor de un 27% de mejora en la merma, comparado con el fungicida de uso habitual. (Ver tabla y grafico a continuación)